No he mandado todavía la explicación al vocero de la PGR sobre el asesinato de Bayardo cuando descubro esta nota en La Jornada. Increíble:
http://www.jornada.unam.mx/2009/12/13/index.php?section=politica&article=003n1pol
La Banana Republic te denuncia
Titula así tu texto cuando contactes a la persona que actúo sin tomar en cuenta la normatividad. Con una identidad colectiva, sentiremos que hacemos algo por el cambio.
domingo, 13 de diciembre de 2009
miércoles, 2 de diciembre de 2009
La PGR: fábrica de homos sacer
El suicidio del hijo de Jesús " El Rey" Zambada, y el asesinato de Edgar Enrique Bayardo, ex alto funcionario de la Policía Federal Preventiva, son una muestra de algo que no es abordado por la prensa al informar sobre los acontecimientos:
Para que se suicide un testigo protegido, es necesario que aquellos que están a cargo de su custodia, hayan permitido en el entorno de la persona, la existencia de la cinta que las averiguaciones señalan le ocasionó la muerte por ahorcamiento.
Este es un hecho que sale a la luz al analizar que en las noticias publicadas y en las investigaciones, no hay señalamientos de la responsabilidad por omisión por parte de los guardianes y la propia PGR.
En la era de la transparencia y la libertad de expresión, omisiones de la prensa como esta, crean la paradoja de que una vez que los temas se abordan ante la mirada de la opinión pública, la audiencia tiene la impresión de que nada ha quedado oculto para ella.
Sin embargo, es todo lo contrario. Lo que queda desaparece es precisamente la verdad y lo que se muestra sólo son los adjetivos que la conforman. El color de las noticias, el qué, cómo, donde, cuándo, pero sin el por qué.
La búsqueda de la verdad lleva a establecer cuando menos dos hipótesis: la de la falta de previsión y capacidad generalizada para el desempeño del trabajo policiaco, o la intención deliberada de aceptar los suicidios, así como los asesinatos de policías, testigos y delincuentes organizados.
La primera hipótesis, sin embargo, tiene que ser acompañada de su reverso: no hay incapacidad y falta de previsión, sin que el sujeto que las ostenta piense por el contrario, que todo lo sabe en cuanto a la materia a la que se dedica.
De lo contrario, las fallas ya se habrían corregido, por ejemplo, con un estudio de prácticas comparadas de seguridad en otros países, o se hubiera detenido la propia guerra contra el crimen organizado, al percibir que no se tienen las capacidades necesarias para ganarla.
La segunda hipótesis, se desprende de la gran cantidad de personas muertas, desde civiles hasta autoridades, sin que cambien las condiciones de seguridad. Desde declaraciones de policias en entrenamiento, que no les permiten sacar sus armas fuera de la escuela, a pesar de que han sido emboscados, hasta testigos como Bayardo, que se les autoriza salir de las casas de seguridad sin escolta.
En el fondo estas dos hipótesis son una sola. En ambos casos estamos frente al hecho de una lucha que continuará, sin que se busquen cambiar las condiciones de protección de las personas suceptibles de ser víctimas del crimen organizado: Todas las muertes, son muertes anunciadas.
En esta lógica, la política contra el crimen organizado, prevee la existencia del homo sacer, el hombre que será sacrificado y que nadie responderá por él. En cuanto a un civil involucrado con el narcotráfico, dificilmente habrá proceso penal que encarcele a los responsables. En el caso de una autoridad policiaca, tendrá como diferencia el homenaje y el agradecimiento a la familia.
¿Y por que se continúa con esta lucha a pesar de los sacrificios y la falta de claridad de que se logrará la victoria? Porque lo importante es obedecer una ley cuyo enforcement pide el Amo estadounidense, y ofrecer el espectáculo a una opinión pública que ha querido ver un beneficio en el combate.
Quizá se frasea poco de esta manera pero es así: "Queremos las muertes de policías y presuntos delincuentes, para que nuestros hijos no consuman drogas. Finalmente, los policías para eso están, son sacrificables, y los presuntos delincuentes, merecen morir, ya que prácticamente no son humanos". Si no que le pregunten a la exitosa campaña del Partido Verde en pro de la pena de muerte para asesinos y secuestradores, quienes muchas veces surgen por el desmantelamiento del narcotráfico. Esta sanción es ya un hecho que se produce sin necesidad de una legislación aprobada por el Congreso.
A pesar de esto, lo importante no es vencer. La rama financiera de los negocios del crimen organizado permanece intacta y no está en el plan de ataque de la PGR o del Ejército Mexicano, a pesar de que su desmantelamiento es imprescindible para el triunfo.
¿Que opinará el Procurador General de la República, Arturo Chávez Chávez? Le vamos a pedir que se haga responsable del homo sacer producido por la guerra en contra el crimen organizado, una guerra que nadie quiere ver como lo que es: una guerra que pagan los hambrientos para beneficio de los poderosos.
Para que se suicide un testigo protegido, es necesario que aquellos que están a cargo de su custodia, hayan permitido en el entorno de la persona, la existencia de la cinta que las averiguaciones señalan le ocasionó la muerte por ahorcamiento.
Este es un hecho que sale a la luz al analizar que en las noticias publicadas y en las investigaciones, no hay señalamientos de la responsabilidad por omisión por parte de los guardianes y la propia PGR.
En la era de la transparencia y la libertad de expresión, omisiones de la prensa como esta, crean la paradoja de que una vez que los temas se abordan ante la mirada de la opinión pública, la audiencia tiene la impresión de que nada ha quedado oculto para ella.
Sin embargo, es todo lo contrario. Lo que queda desaparece es precisamente la verdad y lo que se muestra sólo son los adjetivos que la conforman. El color de las noticias, el qué, cómo, donde, cuándo, pero sin el por qué.
La búsqueda de la verdad lleva a establecer cuando menos dos hipótesis: la de la falta de previsión y capacidad generalizada para el desempeño del trabajo policiaco, o la intención deliberada de aceptar los suicidios, así como los asesinatos de policías, testigos y delincuentes organizados.
La primera hipótesis, sin embargo, tiene que ser acompañada de su reverso: no hay incapacidad y falta de previsión, sin que el sujeto que las ostenta piense por el contrario, que todo lo sabe en cuanto a la materia a la que se dedica.
De lo contrario, las fallas ya se habrían corregido, por ejemplo, con un estudio de prácticas comparadas de seguridad en otros países, o se hubiera detenido la propia guerra contra el crimen organizado, al percibir que no se tienen las capacidades necesarias para ganarla.
La segunda hipótesis, se desprende de la gran cantidad de personas muertas, desde civiles hasta autoridades, sin que cambien las condiciones de seguridad. Desde declaraciones de policias en entrenamiento, que no les permiten sacar sus armas fuera de la escuela, a pesar de que han sido emboscados, hasta testigos como Bayardo, que se les autoriza salir de las casas de seguridad sin escolta.
En el fondo estas dos hipótesis son una sola. En ambos casos estamos frente al hecho de una lucha que continuará, sin que se busquen cambiar las condiciones de protección de las personas suceptibles de ser víctimas del crimen organizado: Todas las muertes, son muertes anunciadas.
En esta lógica, la política contra el crimen organizado, prevee la existencia del homo sacer, el hombre que será sacrificado y que nadie responderá por él. En cuanto a un civil involucrado con el narcotráfico, dificilmente habrá proceso penal que encarcele a los responsables. En el caso de una autoridad policiaca, tendrá como diferencia el homenaje y el agradecimiento a la familia.
¿Y por que se continúa con esta lucha a pesar de los sacrificios y la falta de claridad de que se logrará la victoria? Porque lo importante es obedecer una ley cuyo enforcement pide el Amo estadounidense, y ofrecer el espectáculo a una opinión pública que ha querido ver un beneficio en el combate.
Quizá se frasea poco de esta manera pero es así: "Queremos las muertes de policías y presuntos delincuentes, para que nuestros hijos no consuman drogas. Finalmente, los policías para eso están, son sacrificables, y los presuntos delincuentes, merecen morir, ya que prácticamente no son humanos". Si no que le pregunten a la exitosa campaña del Partido Verde en pro de la pena de muerte para asesinos y secuestradores, quienes muchas veces surgen por el desmantelamiento del narcotráfico. Esta sanción es ya un hecho que se produce sin necesidad de una legislación aprobada por el Congreso.
A pesar de esto, lo importante no es vencer. La rama financiera de los negocios del crimen organizado permanece intacta y no está en el plan de ataque de la PGR o del Ejército Mexicano, a pesar de que su desmantelamiento es imprescindible para el triunfo.
¿Que opinará el Procurador General de la República, Arturo Chávez Chávez? Le vamos a pedir que se haga responsable del homo sacer producido por la guerra en contra el crimen organizado, una guerra que nadie quiere ver como lo que es: una guerra que pagan los hambrientos para beneficio de los poderosos.
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